Calabazas que iluminan conversaciones
El olor a café recién molido, mesas con herramientas, pinturas y calcomanías: así comenzó nuestra tarde en El Patio del Conejo. Mientras tallábamos y decorábamos calabazas de Halloween, abrimos un círculo de diálogo sobre los próximos pasos de Orgullo Rosarito y las palabras que usamos para nombrarnos.
Hablamos de identidades y orientaciones, del lenguaje que incluye y del que lastima. También nos regalamos un respiro para la salud mental: cómo nos sentimos, qué necesitamos, y por qué es vital contar con espacios comunitarios donde preguntar, pausar y ser. Entre anécdotas, salieron datos curiosos de conejos (símbolos de ternura, compañía y alerta), recordándonos que la comunidad también se cuida con atención a lo pequeño.


No terminamos todas las calabazas a propósito: continuaremos decorándolas y las llevaremos como instalación al terreno donde será nuestro Centro Comunitario, para acompañar la entrega de dulces en Halloween. Cada calabaza será un faro: una lucecita que dice “aquí perteneces”.
Juegos en comunidad: aprender jugando, incluir en serio
Días antes, el mismo café nos recibió para un encuentro lúdico. Trajimos dominó, UNO en Lengua de Señas, Jenga con mensajes de la diversidad y un juego de términos para reforzar conceptos básicos de la comunidad. Pintamos mandalas —una pausa activa para la mente— y compartimos pizza.


Los juegos no fueron un relleno: fueron una metodología. El UNO en LSM nos recordó que la accesibilidad es una decisión; el Jenga nos hizo hablar de respeto, consentimiento y límites; el glosario nos ayudó a despejar dudas sin pena. Aprendimos, reímos y, sobre todo, practicamos lo que decimos defender: inclusión real.
Conversaciones que importan
En ambas actividades pusimos la mesa para temas urgentes en Rosarito:
- Contaminación en las playas: qué acciones ciudadanas podemos tomar, cómo sumar esfuerzos y a quién exigir responsabilidades.
- Próxima Marcha del Orgullo: propuesta de ruta, permisos, voluntariados, seguridad y cuidado mutuo.
- Discriminación y falta de visibilidad: del trabajo a los espacios públicos; lo que duele y lo que podemos transformar.
- Hartazgo del pinkwashing: no queremos que nos “vendan” inclusión; queremos políticas, servicios y respeto cotidiano.
Escuchar para sanar
Se compartieron historias difíciles: rechazo familiar, salidas del armario interrumpidas por burlas, y la realidad de muchas personas neurodivergentes dentro de la comunidad, a quienes a veces se les etiqueta de “rarxs” o “fríxs” sin preguntar cómo están. Falta escucha, falta acompañamiento psicológico, y a veces —sí— duele ver esas dinámicas dentro de nuestra propia comunidad.


Por eso existen estos encuentros: grupos de apoyo que te extienden la mano cuando otros te sueltan. Aquí no reproducimos toxicidades: construimos red, nombramos lo que pasa y buscamos soluciones.
Lo que sigue
- Seguimos con las calabazas: tráete la tuya o ven a decorar una con nosotrxs.
- Halloween en el terreno del Centro Comunitario: instalaremos las calabazas y daremos dulces.
- Organización para la Marcha: abrimos comités de logística, arte, seguridad y comunicación.
- Cuidado emocional: espacios de escucha continua y canalización a apoyo profesional cuando sea necesario.
¿Quieres participar?
- Escríbenos “AURORA” para sumarte al canal de WhatsApp y recibir convocatorias.
- Dona materiales (calabazas, pinturas no tóxicas, plumones, velas LED).
- Si tienes un negocio en Rosarito y deseas colaborar, contáctanos para sumar de forma ética y transparente.
- Sigue nuestras redes y mantente al tanto en orgullorosarito.com.
Agradecimiento:
Gracias a El Patio del Conejo por abrir su casa y su corazón. Cuando un café se convierte en comunidad, la ciudad mejora taza por taza.


